Málaga abre una nueva convocatoria de vivienda protegida en alquiler con precios por debajo de los 512 euros mensuales. El plazo para participar en el proceso de adjudicación de 91 viviendas protegidas en alquiler en el sector Universidad estará abierto desde el 8 hasta el 26 de junio.
Las viviendas tendrán dos dormitorios, plaza de garaje y trastero. Las rentas oscilarán entre 508,03 y 511,55 euros al mes, a lo que habrá que sumar los gastos de comunidad. La convocatoria se resolverá mediante sorteo público y forma parte de un proyecto más amplio de vivienda asequible impulsado con colaboración pública, privada y financiación europea.
Málaga abre el plazo para 91 viviendas protegidas en alquiler
La convocatoria permitirá optar a 91 viviendas protegidas en régimen general de alquiler ubicadas en el sector Universidad de Málaga. El proceso estará gestionado por el Instituto Municipal de la Vivienda y se realizará mediante sorteo público ante fedatario.
Todas las viviendas cuentan con dos dormitorios, garaje y trastero. Además, cinco de ellas estarán adaptadas para personas con movilidad reducida.
El plazo de inscripción comienza el 8 de junio a las 00:00 horas y permanecerá abierto hasta las 23:59 horas del 26 de junio. Una vez cerrado el periodo de solicitudes, el IMV publicará un listado provisional de admitidos, abrirá un plazo de alegaciones y elaborará después el listado definitivo que servirá de base para el sorteo.

Rentas de entre 508 y 512 euros al mes
El principal dato de la convocatoria está en el precio. Las rentas se sitúan entre 508,03 y 511,55 euros mensuales, más gastos de comunidad.
En un mercado como el de Málaga, donde el precio del alquiler libre se ha convertido en uno de los principales problemas de acceso a la vivienda, esta horquilla marca una diferencia relevante frente a las rentas habituales del mercado.
El interés de la convocatoria no está solo en las 91 viviendas, sino en el modelo: alquiler protegido, precio tasado, adjudicación mediante procedimiento público y viviendas destinadas a residencia habitual y permanente.
Requisitos para participar en el sorteo
Para optar a una de estas viviendas, los solicitantes deberán cumplir varios requisitos. Entre ellos, estar inscritos en el Registro Municipal de Demandantes de Vivienda Protegida, acreditar al menos un año de empadronamiento ininterrumpido en el municipio y no ser titulares de otra vivienda.
También deberán cumplir límites de ingresos. Según la información publicada, la unidad familiar o de convivencia deberá acreditar unos ingresos mínimos anuales y no superar los máximos establecidos por la normativa de vivienda protegida.
La finalidad de este tipo de promociones es facilitar el acceso a vivienda a hogares que no pueden asumir los precios del mercado libre, pero que tampoco encajan necesariamente en perfiles de emergencia habitacional. Es decir, familias, jóvenes o trabajadores con ingresos, pero con dificultades para acceder a una vivienda en alquiler a precio de mercado.
Un proyecto más amplio de vivienda asequible
Las 91 viviendas forman parte de una actuación más amplia en el sector Universidad de Málaga. El proyecto contempla más de un millar de viviendas protegidas en alquiler, con participación del Ayuntamiento, la promotora Lagoom Living, fondos europeos, aportación municipal de suelo e inversión privada.
La fórmula combina cesión de suelo público, financiación pública y participación privada para construir vivienda protegida en alquiler. Este esquema está ganando peso en distintas ciudades porque permite movilizar suelo y recursos sin depender únicamente de la promoción directa municipal.
El debate está en si este modelo puede generar vivienda asequible en volumen suficiente y con precios realmente accesibles para la población local. En el caso de Málaga, la convocatoria de estas 91 viviendas funciona como una primera referencia concreta: número de viviendas, precio, requisitos, plazo y procedimiento de adjudicación.
Por qué este modelo interesa al mercado andaluz
El alquiler asequible en Andalucía empieza a ganar peso en el debate público porque el problema de acceso no se limita a la compra. En muchas ciudades, el precio del alquiler libre deja fuera a hogares con ingresos estables, especialmente jóvenes, familias monoparentales, trabajadores desplazados o personas que no pueden aportar ahorro suficiente para comprar.
La vivienda protegida en alquiler responde a una necesidad distinta a la VPO en venta. No busca solo facilitar la adquisición de una vivienda, sino crear parque residencial a precio limitado y mantenerlo destinado al alquiler durante un periodo prolongado.
Ese punto es importante. La vivienda asequible en alquiler puede funcionar como una herramienta de estabilidad para hogares que no quieren o no pueden comprar, pero necesitan una renta inferior a la del mercado libre.
Vivienda protegida en alquiler frente a VPO en venta
Durante años, buena parte de la política de vivienda protegida en España se ha centrado en la venta. Ese modelo permitió el acceso a la propiedad de muchos hogares, pero no siempre generó un parque público o asequible permanente.
El alquiler protegido plantea otra lógica. La vivienda permanece vinculada a una renta regulada y puede seguir cumpliendo función social durante más tiempo. Además, se adapta mejor a perfiles que necesitan movilidad, hogares jóvenes, trabajadores temporales o familias que no quieren asumir una hipoteca.
La dificultad está en la escala. Una promoción de 91 viviendas puede aliviar situaciones concretas, pero no resuelve por sí sola la tensión del mercado. Para tener impacto real, este tipo de iniciativas necesitan continuidad, suelo disponible, financiación, colaboración administrativa y calendarios previsibles.
Qué puede mirar Granada de este modelo
Granada no parte de cero en vivienda protegida, pero su situación es diferente. En la capital hay promociones de VPO en marcha, como Las Alquerías, donde han comenzado las obras de 203 nuevas viviendas protegidas dentro de un desarrollo que alcanzará 403 viviendas. Sin embargo, ese modelo se ha comunicado principalmente vinculado a vivienda protegida en venta.
En paralelo, el Ayuntamiento de Granada ha anunciado el impulso de un parque municipal de vivienda protegida en alquiler en cinco parcelas municipales, con una previsión de hasta 565 viviendas. Ese proyecto apunta precisamente hacia el tipo de modelo que ahora se ve en Málaga: suelo público, alquiler protegido y precios limitados.
La diferencia está en el grado de concreción. Málaga ya abre plazo para una convocatoria con rentas, requisitos, fechas y procedimiento de sorteo. En Granada, el reto es transformar los anuncios y suelos disponibles en promociones con calendario, precios, bases de acceso y adjudicación efectiva.
Qué falta por concretar en Granada
La lectura para Granada no debe ser que Málaga tenga la solución cerrada, sino que empieza a mostrar referencias concretas de alquiler asequible con precio conocido. Para una ciudad universitaria, con presión residencial y dificultades de acceso al alquiler, ese tipo de información resulta clave.
En Granada, las preguntas pendientes son claras:
- Cuándo estarán disponibles las primeras promociones municipales de alquiler protegido.
- Qué rentas tendrán esas viviendas.
- Qué requisitos deberán cumplir los solicitantes.
- Qué papel tendrá el Registro Municipal de Demandantes.
- Qué parcelas se desarrollarán primero.
- Cuántas viviendas serán de alquiler y cuántas de venta.
- Cómo se garantizará que el parque siga siendo asequible a largo plazo.
La comparación con Málaga permite abrir un debate útil: Andalucía necesita más vivienda asequible, pero también necesita que esos proyectos lleguen al mercado con precios, plazos y reglas claras.
Un modelo a seguir con cautela
La convocatoria de Málaga muestra una vía concreta para ampliar el parque de alquiler protegido: colaboración público-privada, suelo municipal, financiación europea y adjudicación pública. Sus 91 viviendas no resolverán por sí solas la tensión del alquiler en la ciudad, pero sí aportan una referencia medible.
Para Granada, el interés está en observar qué parte de ese modelo puede trasladarse a sus propios proyectos. La capital necesita vivienda protegida en venta, pero también alquiler asequible para jóvenes, estudiantes, trabajadores y familias que no pueden asumir las rentas del mercado libre.
El paso pendiente no es solo anunciar vivienda asequible, sino ponerla en funcionamiento. Málaga ya ha abierto una convocatoria con rentas en torno a 510 euros. Granada tiene proyectos sobre la mesa. Ahora falta concretar cuándo, dónde, con qué precios y para qué perfiles llegarán las primeras viviendas protegidas en alquiler.

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