Granada capital ha aumentado su padrón de viviendas un 2,27 % en los últimos tres años, hasta alcanzar 235.160 inmuebles contabilizados en 2026, según datos difundidos por el gobierno municipal. La cifra supone 5.222 viviendas más que al inicio del mandato, cuando el registro municipal partía de 229.938 inmuebles.

El dato de viviendas en Granada 2026 muestra crecimiento residencial y actividad urbanística, pero no resuelve por sí solo el problema de acceso. Tener más inmuebles registrados no significa necesariamente que haya más vivienda disponible, asequible o en condiciones de entrar al mercado de compra o alquiler.

Granada alcanza 235.160 viviendas registradas en 2026

El gobierno municipal ha presentado el aumento del padrón de viviendas como una señal de dinamismo urbanístico. En tres años, Granada ha pasado de 229.938 a 235.160 inmuebles, lo que equivale a un incremento del 2,27 %.

La lectura institucional vincula esta evolución con la planificación de nuevos desarrollos residenciales, la agilización administrativa y la colaboración público-privada. Según la misma información, el área de Urbanismo ha concedido licencias para casi 3.000 nuevas viviendas, más de la mitad correspondientes a VPO.

El dato es relevante porque confirma que la ciudad no está completamente parada desde el punto de vista residencial. Hay más viviendas registradas y más licencias concedidas. Pero la pregunta de mercado es distinta: cuántas de esas viviendas son accesibles para quienes buscan comprar o alquilar hoy en Granada.

Más viviendas no siempre significa más acceso

El aumento del padrón de viviendas debe interpretarse con prudencia. Una cosa es que el número de inmuebles registrados crezca y otra que aumente la oferta disponible para vivir.

El dato municipal no aclara por sí solo varios aspectos clave:

  • Cuántas viviendas están habitadas.
  • Cuántas están vacías.
  • Cuántas se destinan a alquiler residencial.
  • Cuántas se usan como vivienda turística o temporal.
  • Cuántas tienen precio asequible para hogares medios.
  • Cuántas son vivienda protegida frente a vivienda libre.
  • Cuántas están realmente en venta o alquiler en este momento.

Por eso, el aumento de 5.222 viviendas no debe leerse como una solución automática al problema residencial. Puede haber más inmuebles registrados y, al mismo tiempo, menos oferta asequible en los barrios con mayor demanda.

El precio sigue en máximos en Granada capital

El contexto de precios ayuda a completar la fotografía. Idealista situó el precio medio de oferta de la vivienda en Granada capital en 2.628 €/m² en abril de 2026, con una subida interanual del 10,5 % y en máximo histórico dentro de la serie del portal.

En alquiler, el mismo portal recogía para Granada capital 10,5 €/m² en abril de 2026, con un incremento anual del 3,2 % y también en máximo histórico. Son precios de oferta publicados, no precios finales de compraventa ni rentas efectivamente firmadas, pero reflejan la presión del mercado.

La combinación es clara: Granada suma viviendas en su padrón, pero el coste de acceder a una vivienda sigue creciendo. Para compradores e inquilinos, el problema no es solo que exista vivienda en la ciudad, sino que esa vivienda esté disponible, bien ubicada y dentro de su capacidad económica.

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La oferta disponible sigue siendo el punto crítico

Granada Habita ya ha analizado recientemente que la oferta anunciada de vivienda en venta en la provincia cayó un 16 % en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Ese dato mide oferta publicada en portales, no el parque total de viviendas, pero ayuda a entender la diferencia entre stock registrado y vivienda disponible.

Una ciudad puede sumar inmuebles al padrón y, aun así, tener menos viviendas visibles para comprar. Esto puede ocurrir por varias razones: viviendas ya ocupadas, inmuebles que no salen al mercado, propietarios que retienen producto, vivienda destinada a otros usos o precios que reducen la rotación.

En alquiler ocurre algo similar. La existencia de más viviendas no garantiza más alquiler residencial estable si parte del parque se destina a uso turístico, alquiler temporal, habitaciones, segunda residencia o permanece fuera del mercado.

La VPO muestra la demanda que sigue pendiente

La vivienda protegida es uno de los indicadores más claros de la demanda no cubierta. La reciente segunda fase de VPO en Las Alquerías suma 203 nuevas viviendas protegidas dentro de un desarrollo que alcanzará 403 unidades entre ambas fases. Más de 600 familias se han interesado por esta nueva etapa.

La comparación es significativa: incluso cuando se activa una promoción protegida, la demanda supera ampliamente a la oferta disponible. Esto confirma que el problema de acceso no se resuelve solo con aumentar el número global de viviendas, sino con generar vivienda adecuada para los hogares que no pueden competir en el mercado libre.

En este sentido, las licencias de VPO y las nuevas promociones protegidas son importantes, pero su impacto dependerá del ritmo de ejecución, los precios finales, los requisitos de acceso y la capacidad de mantener una oferta protegida estable en el tiempo.

Qué dice realmente este dato sobre Granada

El incremento del padrón de viviendas sí aporta una señal positiva: Granada incorpora inmuebles, tramita licencias y mantiene actividad urbanística. En una ciudad con necesidad de vivienda, más suelo desarrollado y más promociones pueden ayudar a aliviar parte de la presión.

Pero la lectura completa exige cruzar ese dato con tres indicadores: precios, oferta disponible y vivienda asequible. Si los precios siguen en máximos, la oferta anunciada se reduce y la demanda de VPO supera con claridad las viviendas disponibles, el crecimiento del padrón no basta para hablar de acceso residencial resuelto.

La clave para los próximos meses será comprobar cuántas de esas nuevas viviendas llegan realmente al mercado, en qué régimen lo hacen y a qué precios. También será importante distinguir entre vivienda libre, vivienda protegida, alquiler, segunda residencia, vivienda turística y vivienda vacía.

Granada tiene más inmuebles registrados en 2026, pero el reto sigue siendo el mismo: convertir crecimiento residencial en vivienda accesible. El dato de viviendas en Granada 2026 confirma actividad urbanística, aunque no elimina la tensión que siguen afrontando compradores, inquilinos, jóvenes y familias que buscan vivienda en la capital.