Almanjáyar suma una nueva actuación de rehabilitación en su parque público de vivienda. La Junta de Andalucía, a través de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía, ha licitado la tercera fase de obras de accesibilidad para la promoción de 158 viviendas públicas en alquiler de Merced Alta, en el barrio granadino.
La intervención tiene un presupuesto de 281.222 euros, un plazo previsto de ocho meses y beneficiará directamente a 24 viviendas situadas en los números 4 y 5 de la Plaza Antonio Quintian. El proyecto incluye la instalación de dos ascensores, pasarelas por planta y mejoras en redes e instalaciones comunes.
Una nueva fase para las viviendas públicas de Merced Alta
La actuación se centra en los bloques 11 y 12 de la promoción de Merced Alta, donde se integran 24 viviendas sociales dentro de un conjunto público de alquiler formado por 158 viviendas.
El objetivo principal es eliminar barreras arquitectónicas y mejorar el acceso autónomo a las viviendas. En barrios con población envejecida, hogares vulnerables o personas con movilidad reducida, la accesibilidad no es una mejora secundaria: puede marcar la diferencia entre poder vivir con autonomía o depender de ayuda para entrar y salir de casa.
La obra forma parte de un proceso por fases para adaptar esta promoción pública. No se trata de construir nuevas viviendas, sino de mejorar el parque existente para hacerlo más habitable, seguro y funcional.

Dos ascensores y pasarelas en cada planta
La intervención contempla la instalación de dos ascensores, uno por bloque. Las cabinas serán de doble embarque a 180 grados, una solución pensada para salvar los desniveles existentes y facilitar el tránsito de los residentes.
Además, se ejecutará una pasarela en cada planta para conectar las dos escaleras de cada bloque. Esta solución permitirá mejorar los recorridos internos y hacer más accesible el acceso a las viviendas.
Las obras obligarán también a intervenir en las redes de abastecimiento y saneamiento situadas en la cimentación del edificio. El proyecto se completará con mejoras en la instalación eléctrica, el alumbrado de emergencias y el sistema contraincendios de las zonas comunes.
Rehabilitar también es política de vivienda
La actuación en Almanjáyar recuerda una idea clave: la política de vivienda no pasa solo por levantar nuevas promociones. También implica conservar, adaptar y actualizar el parque público que ya existe.
En Granada, el debate sobre vivienda suele centrarse en la falta de oferta, la obra nueva, la VPO o los precios del alquiler. Pero para muchas familias que ya viven en viviendas públicas, la prioridad puede ser otra: que el edificio sea accesible, que las zonas comunes funcionen correctamente y que las instalaciones estén adaptadas a las necesidades actuales.
Mejorar ascensores, pasarelas, instalaciones eléctricas, saneamiento o sistemas de seguridad no aumenta el número de viviendas disponibles, pero sí mejora la calidad de vida de quienes residen en ellas.
Almanjáyar y el reto del parque público existente
Almanjáyar es uno de los barrios donde la intervención sobre vivienda pública tiene mayor carga social y urbana. La mejora de accesibilidad en promociones de alquiler público afecta directamente a hogares que, en muchos casos, cuentan con menos margen económico para buscar alternativas en el mercado libre.
Por eso, estas actuaciones tienen una doble lectura. Por un lado, son obras técnicas sobre edificios concretos. Por otro, forman parte de una estrategia más amplia de mantenimiento urbano y mejora residencial en barrios donde el estado del parque público condiciona la vida diaria de los vecinos.
La accesibilidad es especialmente importante en edificios sin ascensor o con recorridos complicados. Una escalera, un desnivel o una entrada mal resuelta pueden convertirse en una barrera real para personas mayores, personas con discapacidad, familias con carritos o vecinos con problemas de movilidad temporal.
Tercera fase de una intervención más amplia
Esta licitación no es una actuación aislada. La tercera fase se suma a obras ya finalizadas el pasado año en 26 viviendas de las calles Arquitecto Modesto Cendoya 11 y Santiago de la Espada 4, correspondientes a los bloques 5 y 9 de la misma promoción.
Además, hay una segunda intervención actualmente en ejecución que beneficiará a otras 24 viviendas situadas en los bloques 8 y 13 de Merced Alta.
La Junta mantiene también en licitación otra actuación de mejora de accesibilidad en una promoción pública de 36 viviendas ubicada en los números 1, 3 y 5 de la calle Modesto Cendoya, también en Almanjáyar.
Más de 2,6 millones para accesibilidad en Andalucía
La Junta afirma que este año ha destinado más de 2,6 millones de euros a nuevas actuaciones de accesibilidad en el parque público residencial de Andalucía.
La cifra sitúa la intervención de Almanjáyar dentro de una línea autonómica más amplia. Sin embargo, su impacto debe medirse a escala de barrio: 24 viviendas concretas, dos bloques concretos y familias que podrán mejorar su acceso diario al edificio.
En materia de vivienda pública, las grandes cifras son importantes, pero las actuaciones pequeñas también cuentan. Una obra de accesibilidad puede no cambiar el mapa residencial de una ciudad, pero sí cambiar la vida cotidiana de una comunidad de vecinos.
Una mejora urbana más allá del edificio
La rehabilitación de viviendas sociales tiene efectos que van más allá de cada bloque. Cuando se actúa sobre edificios públicos deteriorados o con barreras, también se mejora la percepción del entorno, se refuerza el mantenimiento urbano y se evita que el parque residencial envejezca sin adaptación.
En barrios como Almanjáyar, este tipo de intervenciones puede contribuir a reducir desigualdades dentro de la propia ciudad. No todas las zonas necesitan las mismas políticas de vivienda: algunas demandan nueva promoción, otras rehabilitación, otras accesibilidad y otras una combinación de todas ellas.
La clave está en no separar vivienda y barrio. Mejorar un edificio público también es mejorar una parte del tejido urbano donde viven familias, personas mayores y vecinos que dependen del parque público de alquiler.
Viviendas sociales de Almanjáyar: accesibilidad como prioridad
La nueva fase de accesibilidad en las viviendas sociales de Almanjáyar muestra una dimensión menos visible de la política residencial. Construir vivienda protegida es necesario, pero conservar y adaptar la vivienda pública existente también lo es.
La actuación sobre Merced Alta no resolverá por sí sola los problemas de vivienda de Granada, pero sí aborda una necesidad concreta: que 24 viviendas públicas de alquiler mejoren su accesibilidad, seguridad e instalaciones comunes.
En una ciudad donde el acceso a la vivienda está cada vez más tensionado, cuidar el parque público existente debe formar parte de la misma conversación que la obra nueva, la VPO y el alquiler asequible.

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