BBVA Research ha revisado al alza su previsión para el precio de la vivienda en España. El servicio de estudios del banco estima ahora que la vivienda subirá alrededor de un 12 % en 2026, frente al 10,2 % que calculaba en su previsión anterior. Para 2027, anticipa una moderación del crecimiento hasta el 5,7 %.

La revisión llega en un momento en el que el mercado residencial mantiene una fuerte presión de precios. El INE ya situó la subida nacional de la vivienda en el 12,9 % interanual en el primer trimestre de 2026, mientras que Granada capital marcó en mayo un nuevo máximo de precio de oferta, con 2.645 €/m² según Idealista.

BBVA eleva del 10,2 % al 12 % su previsión para 2026

El cambio de previsión confirma que las expectativas sobre el precio de la vivienda siguen moviéndose al alza. En marzo, BBVA Research estimaba una subida del 10,2 % para 2026. Ahora, en su informe Situación España de junio, eleva esa previsión hasta el entorno del 12 %.

Para 2027, el banco espera una subida más moderada, del 5,7 %. Esto no significa una bajada de precios, sino una desaceleración del ritmo de crecimiento. Es decir, el escenario central sigue siendo de vivienda más cara, aunque con menor intensidad a partir del próximo año.

El ajuste de previsiones se produce en un contexto de fuerte demanda, creación de hogares, mejora de la renta disponible y oferta insuficiente. Para BBVA Research, esos factores seguirán sosteniendo la presión sobre el mercado residencial.

previsión de BBVA sobre el precio de la vivienda en España
BBVA Research eleva su previsión de subida del precio de la vivienda al 12 % en 2026, en un contexto de precios máximos y oferta limitada.

El problema de fondo sigue siendo la falta de oferta

La previsión del banco no se apoya únicamente en la demanda. El elemento central es el desequilibrio entre oferta y necesidad de vivienda.

BBVA Research apunta a que la creación de nuevos hogares seguirá siendo elevada y que buena parte de esa demanda se concentrará en zonas donde la oferta disponible es limitada. Además, el déficit residencial acumulado podría acercarse a las 800.000 viviendas en 2027.

Ese déficit ayuda a explicar por qué los precios pueden seguir subiendo incluso cuando algunas estadísticas empiezan a mostrar menos operaciones de compraventa. Si hay menos viviendas disponibles de las que necesita el mercado, la presión sobre el precio puede mantenerse.

La construcción residencial crecerá, pero no lo suficiente para corregir de forma rápida el desequilibrio. El banco vincula el aumento de la inversión en vivienda a los propios precios, a la creación de hogares y a las políticas públicas, aunque advierte de que los problemas estructurales siguen presentes.

Crecimiento económico, financiación y demanda

El informe también actualiza el contexto macroeconómico. BBVA Research mantiene su previsión de crecimiento del PIB español en el 2,4 % para 2026, pero rebaja la de 2027 al 2,1 %.

La economía seguirá creciendo, pero con más incertidumbre. Aun así, el empleo, la renta disponible y unas condiciones de financiación relativamente favorables seguirán sosteniendo parte de la demanda residencial.

Este punto es importante. La vivienda no sube solo porque falte oferta. También influye que todavía existe demanda con capacidad de compra, que los hogares siguen formándose y que la financiación, aunque más exigente que hace unos años, permite cerrar operaciones a una parte de los compradores.

El problema aparece cuando esa demanda se cruza con una oferta insuficiente. Entonces, los precios suben y el acceso se estrecha para quienes tienen menos ahorro, ingresos más ajustados o dependen de una hipoteca elevada.

El INE confirma que los precios siguen en máximos

La previsión de BBVA encaja con los últimos datos oficiales de precios. El INE publicó que el Índice de Precios de Vivienda subió un 12,9 % interanual en el primer trimestre de 2026.

La vivienda nueva aumentó un 9,1 %, mientras que la segunda mano subió un 13,5 %. El dato de segunda mano es especialmente relevante porque representa la mayor parte del mercado disponible para muchos compradores.

Además, los precios subieron un 3,5 % respecto al trimestre anterior. Por tanto, el encarecimiento no aparece solo en la comparación anual, sino también en la evolución más reciente del mercado.

La señal es clara: aunque algunas estadísticas apuntan a una moderación de las operaciones, el precio sigue avanzando con fuerza.

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Menos operaciones no implican precios más bajos

En los últimos días, varias estadísticas han mostrado una cierta pérdida de velocidad en la compraventa de vivienda. El Ministerio de Vivienda reflejó una caída de las operaciones en el primer trimestre, mientras que los registradores también han apuntado a descensos recientes en compraventas.

Sin embargo, el precio no está respondiendo con bajadas. La explicación está en la falta de oferta y en la demanda solvente que todavía permanece activa.

Esto dibuja un mercado más selectivo: puede haber menos operaciones, pero las viviendas disponibles siguen siendo escasas y caras. Los compradores con financiación aprobada, ahorro suficiente y capacidad de decisión continúan compitiendo por un producto limitado.

Por eso, una caída de compraventas no debe interpretarse automáticamente como una antesala de rebajas generalizadas.

Qué significa para compradores

Para los compradores, la previsión de BBVA refuerza una idea: esperar no garantiza encontrar precios más bajos. El mercado puede perder algo de velocidad, pero si la oferta sigue limitada, el ajuste puede llegar antes al número de operaciones que al precio.

Esto afecta especialmente a quienes buscan primera vivienda. Si los precios suben, el ahorro necesario aumenta, la hipoteca requerida puede ser mayor y la cuota mensual exige más capacidad de pago.

El comprador que depende de financiación necesita más planificación: presupuesto realista, estudio hipotecario previo, margen para gastos de compra y comparación entre zonas. En muchos mercados, la búsqueda también puede desplazarse hacia municipios cercanos o viviendas de menor superficie.

Qué significa para vendedores

Para los vendedores, el escenario sigue siendo favorable en términos de precio, pero no necesariamente de velocidad. Que la vivienda siga subiendo no significa que cualquier inmueble pueda venderse rápido o por encima de mercado.

La previsión de BBVA apunta a un mercado tensionado, pero las estadísticas de compraventa muestran que el comprador es cada vez más selectivo. El precio de salida debe estar bien ajustado, especialmente si la vivienda necesita reforma, tiene competencia cercana o se dirige a perfiles que dependen de hipoteca.

El mercado puede seguir fuerte, pero con menos margen para errores de valoración. En este contexto, fijar un precio demasiado alto puede alargar plazos y obligar después a corregir.

Qué lectura deja para Granada

La previsión de BBVA Research es nacional, no una predicción específica para Granada. Por tanto, no debe trasladarse automáticamente a la capital ni a la provincia. Aun así, el diagnóstico encaja con lo que ya muestran los datos locales de oferta.

Idealista situó el precio medio de venta en Granada capital en 2.645 €/m² en mayo de 2026. Es el máximo de la serie del portal para la ciudad, con una subida mensual del 0,6 %, trimestral del 1,7 % e interanual del 9,2 %.

La lectura local es prudente, pero clara: Granada ya está en máximos de precio de oferta y forma parte de un contexto nacional donde las previsiones siguen apuntando a encarecimiento. La capital no necesita que una previsión nacional se convierta en predicción local para confirmar la tensión del mercado.

Granada: precios máximos y acceso más estrecho

Para Granada, el principal riesgo está en la combinación de precios máximos, oferta limitada y mayor esfuerzo financiero. Si el mercado nacional sigue encareciéndose y la oferta local no crece con suficiente rapidez, el acceso a la compra puede seguir estrechándose.

Esto puede tener varios efectos: más compradores mirando al área metropolitana, más dependencia de hipotecas, más dificultad para jóvenes y familias con ahorro limitado, y mayor importancia de ajustar bien el precio en las viviendas que salen al mercado.

La previsión de BBVA no dice que Granada vaya a subir exactamente un 12 %. Lo que sí confirma es que el escenario de precios altos no parece agotado. En una ciudad que ya marca máximos, esa lectura obliga a seguir de cerca la evolución de la oferta, las compraventas, las hipotecas y el esfuerzo de los hogares para comprar vivienda.